En estos tiempos, el uso de las redes sociales es algo con
lo que la mayoría de nosotros está familiarizado. Si nos ponemos a
observar con atención a las personas que se encuentran a nuestro
alrededor, podremos darnos cuenta de que muchas están alejadas del mundo
debido a que su atención se centra en actualizar su estado de Facebook,
conseguir más “followers” en Twitter y otras cosas por el estilo.
En mi opinión, la relación entre las personas se deteriora
cada vez más porque hemos ido cambiando las conversaciones cara a cara
por los mensajes en Facebook, hemos hecho a un lado los ratos agradables
en familia por conocer las nuevas tendencias que hay en Twitter o en
cualquier otra red social.
Y eso no es todo, además de que las personas cada vez se
van distanciando más entre sí, aquellos estudiantes que se sienten
atraídos por las redes sociales hasta el punto de llegar a una obsesión,
descuidan también su situación académica. Podemos ver las notas en el
periódico en donde por medio de encuestas se da conocer que los jóvenes
no pueden separarse de su teléfono celular y de su preciado Internet.
Están tan enfocados en lo que “fulanito” publica en su
“muro” que no se dan cuenta de que tienen una vida y estudios fuera del
mundo digital.
Antes las personas tenían sus prioridades bien definidas,
sabían que es lo que querían y hacían, pero ahora aunque sepan lo que
tienen que hacer hay algo que los atrae hacia la computadora o el
celular: ver las imágenes graciosas en Facebook y escribirle a un famoso
en Twitter, son cosas mucho más importantes que dedicarse a hacer la
tarea o ir en busca de un trabajo.
Por otro lado, las personas no sólo se encuentran en
peligro de aislarse del mundo y de lo que acontece a su alrededor, sino
que también existe el riesgo de sufrir agresiones por medio de las redes
sociales. Un ejemplo de esto es el denominado “cyberbullying” en donde a
través de fotos, videos o mensajes ofensivos, se hace daño a una
persona que no tiene idea de cómo defenderse. Fue muy mencionado el caso
de Amanda Todd, la joven que por enviar unas fotos indebidas a otra
persona a través de una red social, hizo que su vida se fuera en
declive.
Por todo lo anterior, debemos de tener presente que las
redes sociales fueron hechas para ser usadas con moderación, es cierto
que nos pueden traer muchos beneficios pero debemos tener cuidado para
que aquellos inventos que fueron creados para comunicarnos, no sean los
que nos alejen de convivir con otras personas.
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